El día 100 llegó, entre aplausos y festejos cómo si realmente
hubieran hecho algo magnífico; empezó la segunda temporada de la telenovela
Revolucionaria Institucional. Intentando retomar viejas costumbres y prácticas;
el PRI está de vuelta y lo quiere hacer saber al mundo entero.
Hoy es el día en que el PRI sigue creyendo su historia color de
rosa, como si los 12 años en la congeladora no los hubiera desencanchado.
Hoy, en pleno siglo XXI creen que la gente se apantalla con la
detención de La Maestra, la reforma de educación ó de telecomunicaciones. ¡No!
Los temas espectaculares son lo de menos. ¿Y la delincuencia? ¿Qué se ha hecho
al respecto? ¡Ya desapareció! Sí, pero sólo de los medios de comunicación, ya
no se habla tanto de ello, incluso se considera que es la nueva estrategia contra
la delincuencia de EPN.
En los primeros casi 3 meses de Peña se reforzaron muchas cosas,
entre ellas la delincuencia. Se presume por ahí que le han ganado al gobierno
Calderonista en cuanto a víctimas en los primeros 100 días del sexenio.
Y bueno, el tema PEMEX ni se diga, hablo de las explosiones,
claro, el mejor pretexto fue decir que fue “el gas metano acumulado” y luego
nos preguntamos e incluso nos indignamos por que nos llaman frijoleros en las
naciones vecinas.
Los medios han jugado un papel sumamente importante cubriendo
cualquier evento que ponga en jaque al mandatario.
Peña se ha colgado medallas que no son para nada suficientes. El
gobierno del PRI ha vuelto pero la sociedad ya ha evolucionado, no es la misma
a la que le daban atole con el dedo.
La esperanza y “el cambio” se convirtió en desilusión, cuando el
PAN tuvo muchos desaciertos el dinosaurio
aprovechó para morder y retomar el poder que en otras opiniones nunca
perdió.
El PRI obtuvo mucho poder, nunca se extinguió, los 12 años pasados
le sirvieron para evolucionar y reivindicarse, dentro de su burbuja esperaban la mayoría absoluta en las cámaras; no se
hizo realidad su sueño pero aún así consiguieron la mayoría parcial, lo cuál
poco a poco irá desenmascarando al viejo PRI.